martes, 13 de octubre de 2009
Argentina clasificaba al Mundial Alemania 1974
sábado, 19 de septiembre de 2009
La intercontinental del Inter
El 15 de setiembre de 1965, por segundo año consecutivo el equipo italiano le ganaba la copa a Independiente de Avellaneda en 1965. El mendocino Avallay no pudo con el "catenaccio". La sospecha de dopaje siempre persiguió al equipo italiano.
Justo a los Rojos de Avellaneda les iba a tocar enfrentar al campeón europeo invencible en su época.
Independiente, que logró el título de la Libertadores de 1964, había perdido ante el Inter de Milán, que dirigía el argentino Helenio Herrera, la copa Intercontinental, en una definición en España, tras haber ganado cada uno su partido de local.
Y al año siguiente, en 1965, otra vez se vieron las caras los mismos equipos. Los Rojos volvían a ser campeones de América con la presencia del mendocino Roque Avallay, de tan sólo 19 años. El 8 de setiembre los italianos ganaban 3 a 0 y en la revancha en Argentina el partido terminó 0 a 0, el 15 de setiembre.
Contra el catenaccio no se podía. Ese sistema defensivo que aplicaban los italianos, con un líbero detrás de la línea de cuatro, les dio muchos réditos en los años '60. Así le pasó al Inter, que logró el triple título del campeonato de su país, la Eurocopa y la Intercontinental dos años consecutivos.
Herrera es uno de los DT más triunfadores de la historia, con títulos en Francia (Red Star), en España con el Atlético Madrid, con el Barcelona, en plena época del poderío del Real Madrid de Alfredo Di Stéfano, y en Italia con el Inter y la Roma. Además, dirigió los seleccionados nacionales de esos tres países.
Aunque de su época en Italia y más precisamente de su paso por el Inter lo ensucian las manchas del uso de pastillas, inyecciones y otra clase de drogas.
Cuarenta años después, Ferruccio Mazzola, ex jugador, hermano del delantero Sandro Mazzola, acusó a Herrera de haber llenado de anfetaminas y otros estimulantes a sus jugadores y de haber provocado la muerte de siete de ellos.
Giacinto Facchetti, que llegó a ser presidente del Inter (murió en el 2006), y Mariolino Corso, prefirieron guardar silencio.
La lista de muertes sospechosas resulta contundente:
-Armando Picchi, el capitán, falleció a los 36 años como consecuencia de un tumor en la columna vertebral, en 1971.
-Marcello Giusti, de un cáncer en el cerebro, a los 54, en 1999.
-Carlo Tagnin, de un cáncer en los huesos en 2000, a los 66 años.
-Mauro Bicicli, de un cáncer de hígado, a los 66, en el 2001.
-Ferdinando Miniussi, el arquero suplente, de una cirrosis, a los 61, en 2001.
-Giacinto Facchetti murió de cáncer de páncreas, a los 64.
-Enea Masiero murió de cáncer este año.
-Pino Longoni sufre una vasculopatía y debe moverse en una silla de ruedas.
Ferruccio Mazzola también explicó: "Los suplentes tomábamos más pastillas porque Herrera hacía ensayos clínicos con nosotros. Por eso sufrimos más las consecuencias". Los muertos por cáncer, ninguno mayor de 66 años (excepto Masiero), eran suplentes . Los más ilustres eran Picchi y Facchetti.
"No puedo saber exactamente qué nos mezclaba Herrera con el café, pero creo que se trataba de anfetaminas", declaró a la revista L'Espresso.
"Una vez, después de un Como -Inter en 1967, estuve 3 días y 3 noches en un estado de alucinación total, como un epiléptico", añadió.
En 1968, Herrera se fue a dirigir a Roma y al año siguiente, 1969, murió Giuliano Taccola, un futbolista de ese club.
Taccola había sido operado de las amígdalas y sufría ataques de fiebre tras la intervención. No podía jugar, pero Herrera le imponía las mismas inyecciones que al resto del plantel.
Tras una de esas inyecciones, en el vestuario del estadio del Cagliari, Taccola sufrió unos minutos de convulsiones y murió. "Vámonos, está muerto. Nosotros no podemos hacer nada y el miércoles tenemos otro partido", comentó Herrera con absoluta frialdad, según la versión ofrecida por Giacomo Losi, capitán de la Roma en aquella época.
La Fiorentina de principios de los '70 es otro caso famoso: ya van 3 muertos y 5 enfermos graves. Pero ahí no estuvo Herrera.
Si Herrera hacía jugar con "nafta súper" o sus equipos tenían "ayudín", no se comprobará jamás.
Pero algo raro hubo. Humm...
H.H. era Helenio Herrera. También apodado El Mago, el DT argentino, al morir el 9 de noviembre de 1997, le dejó sus apuntes a Giacinto Facchetti. Había nacido el 10 de abril de 1910 en Buenos Aires.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Llegaba la selección juvenil
El 10 de setiembre de 1979, tras ganarle a la Unión Soviética 3 a 1 y consagrarse en Japón campeón del mundo el seleccionado arribaba al país, mientras una Comisión de Derechos Humanos investigaba a las atrocidades de la junta militar.
En ese setiembre de 1979 otra vez el gobierno militar que pisoteaba los derechos civiles y mantenía lejos a la democracia iba a tener otro argumento propagandístico.
Porque la selección argentina juvenil deslumbraba en el Mundial de su categoría en Japón y ganaba el título con Maradona, Ramón Díaz y otros pibes que tendrían posterior trascendencia.
Y ese clima que se respiraba desde el año anterior tras la victoria de la Selección mayor en el Mundial tuvo otra vez ebullición desde el mismo gobierno, apoyado por medios periodísticos que instaban a que la gente saliera a la calle a festejar. Todo esto sucedía mientras la Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitaba el país para recibir denuncias y realizar un informe. Llegó el 6 de setiembre de 1979 y concluyó su labor el 20.
Según el libro Nunca más, "(la comisión) elaboró un informe que, pese a su importancia, no tuvo difusión en ese momento en la Argentina. El número total de denuncias que recibió la comisión fue de 5.580, de las cuales eran nuevas 4.153, y 1.261 comunicaciones se referían a casos ya registrados y que estaban en trámite".
Durante su permanencia en el país la comisión se entrevistó con algunas autoridades nacionales, tales como el teniente general Jorge R. Videla, los integrantes de la junta militar (Viola, Graffigna y Lambruschini) y los ministros del Interior (Harguindeguy) y de Justicia (Rodríguez Varela). Además de Buenos Aires estuvieron en Córdoba y Santa Fe.
Argentina fue campeón juvenil el viernes 7 de setiembre y ese día, mientras por las radios se divulgaba hasta el cansancio el eslogan "Los argentinos somos derechos y humanos", como respuesta a la comisión, el presidente de facto Jorge Videla salía al balcón de la Casa Rosada a saludar a miles de chicos de las escuelas secundarias que habían faltado a clases usando como pretexto el campeonato logrado.
El lunes 10 de setiembre, cuando arribó la selección juvenil desde Japón, la bienvenida fue multitudinaria y Videla les ofreció una recepción a los chicos dirigidos por César Menotti. Las 250.000 calcomanías encargadas por el gobierno estampaban los autos de la Capital Federal, como queriendo tapar la verdad. Y Diego Maradona le decía a Videla: "Este triunfo es para usted y para todos los argentinos".
El informe demostró que había argentinos inhumanos, torturadores y asesinos.
Colaboradores del proceso
José María Muñoz, más conocido como el Gordo o como el Relator de América por radio Rivadavia, fue uno de los más eufóricos en la campaña "Los argentinos somos derechos y humanos".
Decía al aire "Vayamos todos a la Avenida de Mayo y demostremos a los señores de la Comisión de Derechos Humanos que la Argentina no tiene nada que ocultar". En tanto, largas colas de familiares de desaparecidos hacía sus denuncias.
También la revista Gente editaba en su tapa un título de Carta Abierta sobre derechos humanos con la foto de Maradona festejando un gol.
El subdirector y encargado periodístico era Samuel Chiche Gelblung y en sus páginas resaltaba a los familiares de las víctimas de hechos subversivos pero nunca se refería a los caídos por torturas y los miles y miles de torturados y desaparecidos sin juicio previo.
Así se movían ciertos periodistas que apañaban al proceso militar.
domingo, 6 de septiembre de 2009
La saeta rubia
Ese 1960 había marcado al gran equipo de Peñarol de Montevideo como el primer campeón de la Copa Libertadores de América.
Y también en ese año Real Madrid culminaba uno de los ciclos deportivos más exitosos de la historia. Además de los títulos españoles lograba por quinta vez consecutiva ganar la Copa de Campeones de Europa.
Ya desde mucho antes el dirigente francés Henri Delaunay tenía la idea hacer una confrontación para definir al mejor equipo del mundo. Y justamente quería que jugaran el campeón europeo con el de Sudamérica (por América), que eran los dos continentes con supremacía en el fútbol.
Por eso, al ganador de esos partidos, local y visitante, lo llamaban campeón del mundo de clubes.
El 3 de julio en el Centenario, lugar en donde se había jugado la final del primer Mundial de selecciones en el '30, salían a la cancha los fogosos jugadores del Carbonero dispuestos a vencer a ese "invencible" equipo en donde deslumbraba La Saeta Rubia, ese delantero que hacía largo rato era el mejor de Europa y para muchos el mejor del planeta fútbol. Era Alfredo Di Stéfano, nacido el 4 de julio de 1926 en el barrio de La Boca, y consagrado en el fútbol en River Plate. Pasó un año a préstamo por Huracán y después fue campeón y goleador con 27 tantos del Millonario de 1947; también fue campeón de la Copa América con la Selección argentina ese año.
Después emigró al fútbol colombiano y en 1953 debutó en el Real Madrid para darle ocho títulos en diez años.
Pero en esa primera final de la Intercontinental el campo embarrado del Centenario no permitió lucimientos e igualaron 0 a 0.
Ni los propios uruguayos se esperaban lo que pasaría en la revancha el 4 de setiembre ante 120 personas en el estadio Chamartín, del Real Madrid, también llamado Santiago Bernabeu en honor a su presidente activo. En sus páginas de historia la FIFA consigna que "el encuentro fue televisado a 13 países con una audiencia cercana a los 150 millones de personas".
El Real Madrid saltó al campo con un ímpetu desmedido y a los diez minutos ya ganaba por 3-0 gracias a dos magníficos tantos de Puskas y uno de Di Stéfano. Herrera y Gento se unieron a la fiesta de fútbol de aquella noche memorable y Spencer rubricó el gol de la honra uruguaya. La velocidad que los Blancos le imprimieron al balón y su constante control del juego no dejaron ninguna oportunidad a los Charrúas, a quienes sólo les quedó reconocer la superioridad de su rival.
El Real consumaba la obra final dentro de un fútbol veloz y ofensivo que deleitaba a sus hinchas hinchas y a los simpatizantes rivales. Dentro de ese esquema Di Stéfano estaba por toda la cancha y la historia lo reconoce como uno de los mejores.
Sin discusiones
El Real Madrid formó con Rogelio Domínguez, José E. Santamaría, Zárraga, Marquitos Alonso, Vidal, Pachín Pérez, Herrera, Del Sol, Di Stéfano, Puskas, Gento. Peñarol con: Luis Maidana, F. Majewski, William Martínez, Santiago Pino, Milton Alves Da Silva (Salvador), Walter Aguerre, Luis A. Cubilla, Linazza, Hohberg , Spencer y Borges. Los goles fueron: PT 2' y 8' Puskas, 3' Di Stéfano y 40' Herrera (RM). ST 9' Gento (RM) y 35' Spencer (P).
7 a 3 en la final
Goleada en Escocia. Para llegar a ser campeón de Europa en 1960 disputó siete partidos (ganó 6 y perdió 1) con 31 goles a favor y 10 en contra. En semifinales eliminó a Barcelona y en la final jugada en Glasgow, Escocia, venció a Eintracht de Frankfurt por 7 a 3 con 4 de Puskas y 3 de Di Stéfano.
418 goles en el Real Madrid
Según la estadística de partidos oficiales y amistosos, Alfredo Di Stéfano anotó 418 goles en 510 partidos en ese club. En su campaña total fueron 712 goles en 918 partidos.
Imágenes de aquel partido, de un informe de la televisión española en YouTube.
jueves, 18 de junio de 2009
Brasil se guardó la Copa

El 21 de junio de 1970, el seleccionado de Brasil venció a Italia, en la final del Campeonato Mundial de México, en la novena edición, por 4 a 1. Ese equipo con Pelé a la cabeza fue uno de los mejores de todas las épocas.
jueves, 4 de junio de 2009
El 1º de Maradona

El 2 de junio de 1979, Diego marcó ante Escocia. A los 18 el astro de Argentinos Juniors anotó su primer gol en la Selección argentina. Fue en una gira europea ante Escocia en Glasgow. Lo llamaron el Niño Maravilla, comparándolo con Pelé.
jueves, 28 de mayo de 2009
Ariel Boldrini jugó en Wembley

En su primera etapa al frente de la selección Argentina, Alfio Basile convocó a Ariel Boldrini, un cordobés que jugó en Rivadavia y Maipú. Y logró igualar ante Inglaterra tras ir perdiendo 2 a 0.
jueves, 5 de marzo de 2009
Pelé en Chacras de Coria

Una noche de asado. A la casa del presidente de Godoy Cruz, Angel Rodríguez, fueron invitados varios jugadores del Santos, y Pelé compartió la carne, la parrillada y el chivo con la familia del dirigente y otros invitados. Para el álbum.
jueves, 11 de septiembre de 2008
El primer penal fue en 1891

El primer gol de los 12 pasos fue en el fútbol británico, cuando John Heath concretó para Wolverthampton Wanderes. Antes se cobraba sólo una falta común. Así nació.
viernes, 27 de junio de 2008
Vuelta al Obelisco en Argentina 78
El 26 de junio de 1978 el plantel argentino estaba disfrutando de la fiesta que le prepararon en el Plaza Hotel, de Buenos Aires. Pero César Luis Menotti debía cumplir con algo prometido y contaba: “Cuando pude me fui porque tenía que cumplir una promesa. Para salir sin que me viera la gente, tuve que meterme en un camión de la policía. Un amigo mío, el Negro Nieva, me seguía con mi auto. Hicimos unas 5 o 6 cuadras y me pasé al coche. Como teníamos que hacer un poco de tiempo hasta que se despejara el centro de Buenos Aires, salimos derecho por avenida Libertador. Y en un bar en donde había muy poca gente se juntó todo el cuerpo técnico y unos amigos que llevaban la camioneta tipo Trafic y la ropa preparada”.
Y recuerda: “El Negro Nieva era el planillero, la llenó con los datos de los cuatro que íbamos a dar la vuelta al Obelisco: Saporiti, Poncini, Pizzarotti y yo”.
Nieva también contó que “Saporiti era el DT y planificaba los movimientos. Menotti tenía que correr como un diez atrasado, pero en cualquier momento podía pasar al ataque para agarrar la punta del pelotón”.
Y la historia sigue: “A eso de las 4 y media subimos a la camioneta y mientras íbamos para el centro nos empezamos a cambiar –dice Menotti–. Nos pusimos la camiseta de la Selección, el pantaloncito negro, las medias y zapatillas”.
Nieva estacionó la camioneta y Menotti vio por ventanilla que había como cien personas festejando. Y el DT sigue su relato: “En ese momento me dio una vergüenza bárbara. Poncini se animó y empezó a hacer precalentamiento en la 9 de Julio. Había unas chicas con las camisetas celeste y blanca y se puso a correr con ellas. Después bajaron los otros y me gritaban: ‘Bajá miedoso, no arrugués, cumplí tu promesa’”.
Y Nieva continúa: “Como se estaba demorando los intimé como un árbitro: ‘Bueno los equipos a la cancha’”. Entonces Menotti dice: “Y salté y empecé a correr, enseguida me di cuenta de que nadie me reconocía. Saporiti me gritó: ‘El diez al ataque, ahí me apuré, los pasé a todos y cuando terminé de dar la vuelta al Obelisco viene un tipo de frente y me reconoce ¡Menotti!, gritó”.
“El grito se escuchó y las otras personas se dieron vuelta y se me tiraron encima. Por suerte ya estaba cerca de la camioneta y alcancé a meterme antes de que me alcanzaran. El Negro puso primera y salimos rápido. No sé porque la gente no me había reconocido antes, les resultaría increíble, después nos reíamos mucho y terminanos en un café”. Promesa cumplida.
Imágenes: Cuerpo técnico en el Obelisco. Los técnicos Menotti, Rogelio Poncini, Roberto Saporiti y el profesor Ricardo Pizzarotti ,según ilustró Héctor Martínez.
Vicente Nieva, más conocido como el Negro Nieva, fue DT de Tigre e integró el cuerpo técnico argentino en el Mundial ’78. Es asiduo visitante de nuestra provincia y en charlas de largas sobremesas, siempre recuerda la anécdota del Obelisco.
miércoles, 25 de junio de 2008
Dos mendocinos jugaron el Mundial Italia 1934

Después de 17 días de viaje en el barco “Neptunia”
Y dentro de ese plantel nacional estaban dos jugadores de equipos mendocinos. Roberto Irañeta, de Gimnasia y Esgrima, y Constantino Urbieta Sosa, un paraguayo que nacionalizado argentino que jugaba en Godoy Cruz. Los dos fueron titulares del único partido que disputó el seleccionado en el Mundial de Italia y fue derrota ante Suecia por
Ese combinado argentino estuvo integrado por jugadores amateurs y del interior del país. Hasta último momento no se sabía si Argentina asistiría o se plegaría a la negativa de Uruguay (campeón de 1930), ya que Italia había participado del boicot europeo al primer Mundial y los uruguayos de vengaban.
Argentina, que había formado su Liga profesional en1931, adujo también que si mandaba al mejor equipo, los jugadores se perderían casi 3 meses (35 días se tardaba en el viaje en barco ida y vuelta, nada más) y se prefirió darle importancia al torneo local.
También se decía que había un gran enojo con Italia porque se habían ido varias figuras argentinas (de padres italianos) como Raimundo Orsi, Enrique Guaita, Atilio Demaría y Luis Monti, que serían campeones mundiales con los Azurri. La particularidad en el caso de Monti era que había jugado para Argentina en la final de Uruguay, y fue el único futbolista que estuvo en dos finales mundiales jugando para distintas selecciones.
Con todas estas contrariedades para armar el equipo recién el 24 de abril, cinco días antes de la partida, se dio a conocer la lista mundialista.
Estaban Héctor Freschi, de Sarmiento, de Chaco; Pablo Nehin, de Sportivo Desamparados, de San Juan, y otros jugadores de Colón y Unión de Santa Fe, de Defensores de Belgrano, Estudiantil Porteño, Sportivo Alsina, Barracas Central elegidos por el DT Felipe Pascucci.
Antes de viajar se hizo un solo partido amistoso ante Nacional de Rosario, en la cancha de Almagro, ganado por el combinado
Por primera vez se habían hecho partidos eliminatorios para la clasificación al Mundial (hasta Italia tuvo que jugarlos), pero Argentina llegaba directamente porque Chile no se presentó.
En Italia se jugaron directamente los octavos de finales entre los 16 participantes, en donde Argentina perdió en Bolonia ante Suecia
Roberto Irañeta y Constantino Urbieta Sosa habían cumplido el sueño de viajar a Europa y jugar un Mundial y se volvían para ponerse otra vez las camisetas del Lobo y del Tomba. Quedaban en la historia de los mundiales y de
Héctor Freschi
Juan Padevilla
Ernesto Belis
José Nehín
Federico Wilde
C. Urbieta Sosa
Arcadio López
Alberto Galateo
Francisco Rua
Alfredo De Vicenzi
Roberto Irañeta
dt: Felipe Pascucci
Roberto Irañeta
Había nacido el 21 de marzo de 1915 en Mendoza y tenía 19 años cuando jugó el partido del Mundial ante Suecia. Era un delantero rápido y habilidoso y se movía como wing izquierdo. En Gimnasia y Esgrima fue campeón varias veces en la década del treinta.
Imagen: Arribala selección argentina. Abajo, Roberto Irañeta con la camiseta del Lobo; Urbieta Sosa, de Godoy Cruz; la Copa del Mundo, comparado con la actual; el afiche de Italia 1934, la selección argentina y el campeón del mundo, Italia.