
La selección nacional de hockey sobre patinas vencía en forma invicta y con puntaje ideal en el Mundial disputado en Novara (Italia). Tres mendocinos integraron el plantel: Rubio, Maldonado y Pablo Cairo.
Por Lucio Ortiz











Edgardo Peralta es el que inició una familia de basquetbolistas y luego lo siguieron sus hijos Sergio, Juan y Marta. Ahora los nietos se han iniciado en las categorías formativas. Un clan que disfruta y ama el deporte.




Y dentro de ese plantel nacional estaban dos jugadores de equipos mendocinos. Roberto Irañeta, de Gimnasia y Esgrima, y Constantino Urbieta Sosa, un paraguayo que nacionalizado argentino que jugaba en Godoy Cruz. Los dos fueron titulares del único partido que disputó el seleccionado en el Mundial de Italia y fue derrota ante Suecia por
Ese combinado argentino estuvo integrado por jugadores amateurs y del interior del país. Hasta último momento no se sabía si Argentina asistiría o se plegaría a la negativa de Uruguay (campeón de 1930), ya que Italia había participado del boicot europeo al primer Mundial y los uruguayos de vengaban.
Argentina, que había formado su Liga profesional en1931, adujo también que si mandaba al mejor equipo, los jugadores se perderían casi 3 meses (35 días se tardaba en el viaje en barco ida y vuelta, nada más) y se prefirió darle importancia al torneo local.
También se decía que había un gran enojo con Italia porque se habían ido varias figuras argentinas (de padres italianos) como Raimundo Orsi, Enrique Guaita, Atilio Demaría y Luis Monti, que serían campeones mundiales con los Azurri. La particularidad en el caso de Monti era que había jugado para Argentina en la final de Uruguay, y fue el único futbolista que estuvo en dos finales mundiales jugando para distintas selecciones.
Con todas estas contrariedades para armar el equipo recién el 24 de abril, cinco días antes de la partida, se dio a conocer la lista mundialista.
Estaban Héctor Freschi, de Sarmiento, de Chaco; Pablo Nehin, de Sportivo Desamparados, de San Juan, y otros jugadores de Colón y Unión de Santa Fe, de Defensores de Belgrano, Estudiantil Porteño, Sportivo Alsina, Barracas Central elegidos por el DT Felipe Pascucci.
Antes de viajar se hizo un solo partido amistoso ante Nacional de Rosario, en la cancha de Almagro, ganado por el combinado
Por primera vez se habían hecho partidos eliminatorios para la clasificación al Mundial (hasta Italia tuvo que jugarlos), pero Argentina llegaba directamente porque Chile no se presentó.
En Italia se jugaron directamente los octavos de finales entre los 16 participantes, en donde Argentina perdió en Bolonia ante Suecia
Roberto Irañeta y Constantino Urbieta Sosa habían cumplido el sueño de viajar a Europa y jugar un Mundial y se volvían para ponerse otra vez las camisetas del Lobo y del Tomba. Quedaban en la historia de los mundiales y de
Héctor Freschi
Juan Padevilla
Ernesto Belis
José Nehín
Federico Wilde
C. Urbieta Sosa
Arcadio López
Alberto Galateo
Francisco Rua
Alfredo De Vicenzi
Roberto Irañeta
dt: Felipe Pascucci
Roberto Irañeta
Había nacido el 21 de marzo de 1915 en Mendoza y tenía 19 años cuando jugó el partido del Mundial ante Suecia. Era un delantero rápido y habilidoso y se movía como wing izquierdo. En Gimnasia y Esgrima fue campeón varias veces en la década del treinta.
Imagen: Arribala selección argentina. Abajo, Roberto Irañeta con la camiseta del Lobo; Urbieta Sosa, de Godoy Cruz; la Copa del Mundo, comparado con la actual; el afiche de Italia 1934, la selección argentina y el campeón del mundo, Italia.
Ese pibe que se lucía en Godoy Cruz cada vez que tocaba la pelota tenía un destino en el...Ese pibe que se lucía en Godoy Cruz cada vez que tocaba la pelota tenía un destino en el fútbol profesional. Junto a otros chicos de la clase ’62 (había nacido el 26 de junio de ese año) integraba la octava maravilla, llamada así por los resultados logrados y el fútbol que mostraban esos niños. Por supuesto que el Tomba fue campeón invicto con una gran diferencia entre los goles a favor y en contra.
Además ese mismo equipo fue logrando primeros lugares a medida que los chicos crecían y debían formar, la séptima, la sexta...
Ahí estaba José Daniel Ponce, que fue promovido a la primera división y se afianzó en
Su futuro estaba en
Bilardo ganaba prestigio como DT y lo nombraron como remplazante de Menotti al frente de
Eran todos jugadores que estaban en equipos argentinos con una base de hombres de Independiente de Avellaneda como Clausen, Marangoni, Enzo Trossero, Calderón y Morete.
Ese equipo ganó esa noche
victoria en la era Bilardo que seguiría con el título del Mundial ’86 en México y el subcampeonato en Italia ’90. Por eso esa victoria entra en los recuerdos estadísticos. Y además estuvo integrado por cuatro jugadores que serían campeones mundiales tres años después: Ruggeri, Garré, Clausen y Olarticoechea.
El Bocha Ponce volvería a jugar en julio contra Paraguay y también tuvo su lugar en
Lo distinguía su buena pegada y sus aciertos en los tiros libres y además la precisión en los tiros de esquina. Bilardo lo había tenido horas y horas practicando.
Ponce debutó en el equipo del Narigón pero quedó en el camino y jugó en

mayores horrores de la historia del fútbol.
Una de las mayores tragedias en la historia del fútbol mundial tuvo como protagonista a
Y es una historia muy pocas veces contada o publicada. Fue terrible lo que pasó esa tarde del 24 de mayo de 1964 en Lima, la capital de Perú.
Porque Argentina le ganó a la selección local
El torneo, que clasificaría a dos equipos sudamericanos para los Juegos Olímpicos, arrancó para Argentina el 8 de mayo con un triunfo frente a Colombia por
Por eso, los organizadores decidieron cerrar las puertas sin saber las consecuencias que ese hecho iba a acarrear.
Ernesto Duchini, el DT argentino, ese día mandó a la cancha a Cejas; Morales, Bertolotti, Perfumo y Pazos; Malleo, Mori y Cabrera; Domínguez, Manfredi y Ochoa.
Hubo un gol de Manfredi para
En ese momento ingresó un aficionado, el Negro Bomba, que intentó agredir al juez pero fue detenido antes. Después lo siguió otro hincha, que también fue contenido por la policía, mientras la gente en las tribunas comenzó a protestar e insultar y varios querían invadir la cancha. La policía tiró gases lacrimógenos, lo que generó una estampida en las gradas hacia las puertas de salida… ¡que estaban cerradas!
El caos fue general y los aficionados comenzaron a morir asfixiados o aplastados. Heridos y fallecidos fueron trasladados a la zona de vestuarios, en donde los jugadores argentinos fueron testigos de ese hecho aterrador.
Después la situación de violencia se trasladó a las calles, donde hubo micros y autos incendiados, policías muertos e intercambio de balazos. Lima estaba revolucionada y la cifra de decesos iba creciendo.
El horror se había instalado. Las 340 muertes se originaron a partir de un gol anulado, una invasión, un gas lacrimógeno y las puertas que unos imbéciles decidieron cerrar.

Ni Boca ni el Inter ni el Bayern ni el Real Madrid. El que le ganó al Milan una tarde de otoño de 1979 fue Andes Talleres.
El 7 de junio de aquel año jugaba en el Estadio el campeón italiano, que estaba de gira por Sudamérica. Era su último partido y venía del Cuadrangular de los Grandes, con Boca, River y Talleres de Córdoba, que se adjudicó el equipo mesopotámico. También se había presentado en Paraguay y Uruguay, y estaba invicto.
Dos días antes de venir a Mendoza, y mientras el plantel italiano permanecía en Buenos Aires, murió su DT, Alvaro Gasparini, de un paro cardíaco. Por eso se dudó de la realización del partido.
Pero la delegación cumplió con el contrato y viajó, bajo la dirección técnica eventual del Bambino de Oro, como se apodaba a Gianni Rivera, que estaba en su última etapa como jugador. Rivera fue campeón 2 veces con el Milan de
También vino el arquero Enrico Albertosi, que jugó tres mundiales (’66, ’70 y ’74) con Italia y tenía varios títulos con los milaneses. Otro de los visitantes fue Fabio Capello, que entró en el segundo tiempo, y después como DT fue múltiple campeón con el Milan, el Real,
Pero al Estadio fueron sólo 6.000 personas. Eran otros tiempos, en los que no se permitían extranjeros en el campeonato italiano y tenía menos repercusión internacional. Además, hay que tener en cuenta que las noticias en los medios de comunicación eran pocas. No había TV por cable, no había canales de deportes, no había diarios deportivos y los medios locales le daban menos espacio al deporte.
Todas estas circunstancias son dignas de investigación y estudio, y por estos días resultaría inaudito que la visita del campeón italiano, aunque fuese un jueves a la tarde de un día laborable, tuviese tan poca concurrencia.
Ese día 7 de junio hubo homenajes a Raimundo Orsi, el ex jugador que vivía en Mendoza, y a Roberto Perfumo, que se había retirado. Precisamente el Mariscal, actual conductor televisivo y columnista decía: “Me gustó mucho Talleres, tiene un gran equipo. Quizás hoy nació un nuevo Talleres, que con el tiempo sea tan famoso como el Talleres de Córdoba”.
Pero en el partido de fútbol se jugó con dureza. El árbitro Aldo Puebla fue muy criticado por el diario Mendoza por su pésimo desempeño, al no sancionar dos claros penales para los visitantes. El equipo local (reforzado por hombres de otros clubes) hizo 7 cambios y varios de esos sustitutos incidieron en el mejor juego del ST. Uno fue Tomás Felipe Carlovich, que jugaba en Maipú, y también entraron Mémoli, Pedernera y Jorge Funes, de los Azules.
Por la envergadura del rival, todavía a los nietos o sobrinos de esos jugadores de Talleresles cuesta creer que una vez le ganaron al Milan.
Así formaron:
Andes talleres
José Morón, Roberto M. Suárez, Miguel A. Mulet, José B. Spitalieri, Ricardo Martín, José B. Báez,
Humb. Magallanes, Raúl Horacio Battú, Carlos Quiroga, Eleodoro Brandán yHermes Turatti
DT: Miguel Converti
Milan
Enrico Albertossi, Giorgio Marini, Simone Boldini, Walter De Vecchi, Aldo Bet, Franco Baresi, Walter Novellino, Alberto Bigón, Roberto Antonelli, Gianni Rivera y Stefano Chiodi
DT: Gianni Rivera
Estadio: Provincial (Malvinas Argentinas).
Árbitro: Aldo Puebla.
Goles: PT
Cambios: ST Angel Martínez por Morón, Julio Pedernera por Suárez, Hugo Mémoli por Mulet, Oscar Gómez por Martín, Alberto Brito por Báez, Tomás F. Carlovich por Battú, Jorge Funes por Quiroga y Mario Basso por Branán (AT); Alberto Minoia por Morini, Fabio Capello por Novellino y Giovanni Sartori por Chiodi (M)
Público: 6.000 personas.
/ Lucio Ortiz